A los que utilizamos este modelo y lo enseñamos en los seminarios que impartimos sobre negociación, nos extrañó por muchas razones (se utilizaron presiones, se jugó con el tiempo, hubo regateos, etc., acciones que no forman parte del modelo) pero al no estar al tanto de la intrahistoria, no tengo por qué dudar de lo que se dijo.
En estos días asistimos a otro culebrón: el del señor Schuster y su fichaje por el Real Madrid. En esta ocasión sí que estamos asistiendo a lo que según el Modelo Harvard jamás debería hacerse.
Como muchos sabéis, este modelo se basa en cuatro principios:
- Centrarse en Intereses
- Buscar múltiples soluciones
- Separar a las personas del Problema
- Utilizar Criterios objetivos
Al parecer en el contrato que el señor Schuster tenía firmado con el Getafe existía una cláusula por la cual si el entrenador quería rescindir su contrato unilateralmente, para entrenar a un equipo "grande", debía abonar una cantidad de más de 400.000 €.
Hasta aquí todo bien, pero en este momento entra en juego el tercer punto del modelo: "Separe a las personas del problema" y entonces vemos como todo se complica.
El señor Torres (presidente del Getafe) como tiene una magnífica relación con el señor Schuster le dice que no hay problema y que no exigirá ni un duro, si alguien del Real Madrid le llama y le comenta que quieren a Schuster como entrenador. Primera vez que se vulnera el principio. (Por una buena relación se dejarían de ingresar 400.000€ para el Club).
El Real Madrid, cuyo presidente se lleva muy mal con el señor Torres, (o el señor Torres con él, o ambas cosas a la vez) dice que no tiene por qué llamar a nadie, y que si el señor Schuster no se desliga del Getafe no entraría en sus planes, ya que el Real Madrid nunca negocia con entrenadores que tienen contrato en activo. Esto naturalmente no es cierto (lo hace el Madrid y cualquier club). La verdadera razón de no llamar vuelve a ser "no separar a las personas del problema".
Es muy penoso ver a hombres "hechos y derechos" portándose como críos y tratando de culparse los unos a los otros, echándose en cara culpas, desprecios, dimes y diretes, y poniendo en juego dineros e intereses que no son suyos, sino de socios o sociedades y dañando a veces a personas que se ven atrapadas en medio de tan lamentables espectáculos.
Consolémonos: el fútbol es sólo un juego...pero...¿No sucede esto también en la política? ¿La política también es un juego? ¿Y, en qué liga jugamos?
Os dejo a vosotros las respuestas.

2 comentarios:
¿Me puedes poner un ejemplo de "separar las personas del problema"? No estoy seguro de entenderlo. ¿Quieres decir "separar las emociones de la razón? Y si es así, ¿es eso posible?
Contestando al anónimo
Gracias por el comentario. En realidad sí, tienes razón, se trataría de intentar que las emociones negativas, o positivas,que te puede producir determinada persona, no interfieran en las negociaciones que llevas a cabo. Que alguien te caiga mal, o muy bien,(siempre habrá alguien) no puede determinar el resultado de tus negociaciones, sobre todo cuando están en juego intereses de personas a las que representas. Es posible lograrlo, aunque se necesitan habilidades personales que hay que cuidar y desarrollar. Un ejemplo en la política sería la incapacidad que mostraron Sharon y Arafat para negociar acuerdos por el odio personal que se profesaban. Una vez muerto Arafat, en el tiempo que siguió gobernando Sharon hizo más concesiones de las que había hecho en todos los años anteriores.
Publicar un comentario