Dice mi amigo Dionisio Cañas, poeta ex-neoyorquino, que la mejor obra de arte es una buena conversación y el otro día comiendo con un amigo, éste me comentaba lo mucho que echaba de menos conversar. Si consideramos la conversación como una obra de arte, que además debe ser realizada por dos o varias personas en armonía, no es extraño que podamos tener tan pocas conversaciones.
Hace falta, para conversar, no tener miedo, confiar en el otro, escuchar sin interrumpir, respetar las opiniones de los demás, e intervenir sólo cuando uno tiene realmente algo que aportar y esas condiciones se dan en pocas ocasiones. Estamos llenos de miedos, confiamos en poca gente (no solo en su buena voluntad, sino también en su capacidad), son pocos los que logran escuchar sin interrumpir tratando de imponer sus ideas y hablar por hablar es un deporte nacional. Si alguien tiene alguna duda sobre estos dos últimos puntos, sólo tiene que sentarse un rato ante el televisor o escuchar alguna de las tertulias radiofónicas, que más que conversaciones parecen competiciones.
Nos preguntábamos también, en la conversación que manteníamos, cuáles serían las razones que llevaban a alguien a escribir y mantener un blog y apuntábamos que quizás tienen algo que ver con el deseo de conversar. De hecho uno tiene que apartar sus miedos y exponerse al juicio ajeno, confiando en que los lectores tendrán buena voluntad y escribir sólo cuando uno cree tener algo que aportar o surge el deso de debatir sobre un tema. El blog por otra parte te asegura que no serás interrumpido mientras escribes y podrás exponer tus ideas hasta el final y que por tanto, al menos en ese punto, serás respetado.
Parece por tanto que el blog puede ser un medio de conversación, sobre todo naturalmente si los lectores se animan a escribir sus opiniones, puesto que un monólogo no es una conversación.
La última pregunta que nos podríamos hacer sería la de si los blogs son obras de arte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
JULIO:
No se si un blog sera una obra de arte. Me cuesta calificar cualquier cosa como una obra de arte.
Solo sé cuando disfruto de una conversacion y sobretodo soy consciente del placer que experimento sintiendo como un amigo permite o facilita la conversacion. Es curioso que no siempre nos permitamos conversar, ni siquiera cuando disponemos de tiempo. Conversar es un raro arte que no sólo es funcion de los agentes que intervienen en la conversacion. Cuando poseamos la habidad para hacerlo solo en raros momentos podemos disfrutar de ello.
Me gustara verte escribir sobre las circunstancias que permiten la conversacion que tan bien has comentado.
Para escribir un blog uno tiene que tener algo que decir y ganas de hacerlo, pero sigo sin saber la causa final aristotelica.
SANTA MAS, desde Lille
Publicar un comentario