miércoles, 20 de junio de 2007

El Cambio Climático y la Miopía

Ya he escrito sobre el cambio climático. También sobre el comportamiento humano y la tendencia de estos seres (los humanos) a despreciar o no tener en cuenta las consecuencias de sus conductas, o más bien a no atender a las consecuencias a largo plazo de lo que hacen (o dejan de hacer).

Es como si los humanos fuéramos miopes y no pudiéramos ver lo que queda más allá de dos metros de distancia. Si tan solo fuera una miopía podría arreglarse, pero me temo que la cosa es más grave.

Quizá el fallo está en nuestros mismos genes, o en nuestros mecanismos de aprendizaje que no terminan de evolucionar.

En mis seminarios explico muchas veces que la reacción de estrés fue adaptativa hace muchos miles de años, cuando la supervivencia dependía de tener éxito en el enfrentamiento o la huida, pero esa misma reacción actualmente ya no genera más que problemas (no podemos huir de nuestros jefes o enfrentarnos a ellos físicamente).

De la misma forma, atender solo a las consecuencias a corto plazo de lo que hacemos pudo tener premio adaptativo en algún momento de nuestra evolución, aunque es verdad que aprendimos también (pero mucho más recientemente, a hacer ahumados y salazones).

En realidad estoy tratando de encontrar alguna explicación de que continuemos destruyendo a Gaia (nuestro planeta) de la manera irresponsable en la que lo hacemos.

Por más que algunos se empeñen en negarlo, las pruebas del cambio climático son abrumadoras e irrefutables. El dióxido de carbono, en las proporciones que estamos generándolo, nos mata. Hoy han dado la noticia de que China ha arrebatado el primer lugar a EEUU en las emisiones de este gas invernadero (y no es porque EEUU las haya reducido). Una vez más, las consecuencias a corto plazo del supuesto (o real) bienestar que producirá el desarrollo a la occidental que está llevando a cabo el pueblo chino, nublan la evidencia de que este desarrollismo acabará con nosotros en menos de seis décadas.

Todo ello se agrava con aquello de que "si los otros lo hicieron (y lo siguen haciendo) por qué no lo vamos a hacer nosotros".

1 comentario:

lyly dijo...

Y sin embargo, la relación entre número de individuos de la especie humana y destrucción del medio, (técnicamente Huella ecológica), mas que que con la población tiene que ver con la economía y el consumo. Dentro de la especie humana, prolífica cual cucaracha y destructiva cual langosta, existen clases y clases ( como con todo). Hay clases, cuyos individuos, antes de levantarse de la cama ya han consumido la enegía de comunidades enteras, gracias a todos sus electrodomésticos apagados pero encendidos.( como tu, o como yo). Si viajas a sudamerica, a las comunidades, a africa a los poblados, o a la India, en mitad de la calle de cualquier ciudad, te embarga la sensación de que nosotros, los ciudadanos del primer mundo, incluso llegando con dificultad a fin de mes, pero con nuetros coches, moviles, dvd, cocinas, frigoríficos,... hasta papel higienico en el wc!!!, resultamos un tanto cínicos al tratar, incluso con el mayor compromiso de reciclaje y cooperación el problema de la contaminación global. Nosotros, con nuestros comunes y vulgares hábitos de consumos proletario-burgues somos la verdadera plaga de este planeta. Somos pocos, pero letales.Una legíon de hormiguitas obreras sin opinión que roen y roen. Luego podemos culpar a otros a los gobiernos, a las grandes multinacionales... pero la triste realidad inconfesable es que somos los voraces consumidores, sin eufemismos, los verdugos de nuestro entorno. Y eso, no hay quien los soporte. Así, que no viajen ustedes al tercer mundo, y filosofen delante del ordenador, con su aire acondicionado, su radio de fondo y el movil en el bolsillo.