Una de estas teorías, fue expuesta en 1979 por James Lovelock y actualmente se utiliza para explicar el cambio climático. Lovelock argumentaba que la Tierra era un solo organismo al que llamó Gaia (por la Diosa Griega de la Tierra).
En su teoría Lovelock sostiene que el clima de Gaia no puede ser fruto del azar, sino que se ha mantenido estable a lo largo de los siglos por la contribución de la biodiversidad, del conjunto de especies que conforman su único sistema. De hecho el clima comenzó a estabilizarse cuando comenzaron a proliferar las distintas formas de vida y aparecieron los primeros organismos con esqueletos de carbono y un pequeño plancton que producía conchas. Todo ello atrapaba el dioxido de carbono flotante. Los arrecifes de coral, los primeros bosques, las hierbas, los elefantes... Cada especie ha hecho y hace su contribución a la estabilidad del clima de Gaia, de ese organismo del que todos formamos parte.
Tim Flannery, en su estudio sobre La Amenaza del Cambio Climático, dedica un capítulo a la teoría de Lovelock y hace una cita del libro de este autor que transcribo a continuación:
Debe existir un complejo sistema de seguridad que impida que las especies exóticas, fuera de la ley, acaben evolucionando hasta convertirse en sindicatos desenfrenadamente criminales...De la teoría de Gaia podemos concluir que:
Cuando una especie...produce una sustancia venenosa, podría matarse a sí misma. Si, no obstante, el veneno es más letal para sus competidores, podría conseguir sobrevivir, y con el tiempo adaptarse a su propia toxicidad y producir formas de agente contaminante aun más letales.
Los organismos forman un todo.Volviendo a los temas que ocupan los contenidos de este blog, nos parece evidente que tanto políticos como empresarios, deberían tomar nota de estos hechos.
Toda mutilación (desaparición de una especie) afecta al sistema completo.
La visión reduccionista del mundo es la que puede acabar con la vida sobre la tierra.
Si una empresa reduce su biodiversidad, de modo que no aprovecha las individualidades para formar un bloque estable y no tiene en cuenta que sus clientes forman parte de su ecosistema, permitiéndose prescindir de las aportaciones que en forma de quejas o sugerencias hagan tanto sus trabajadores como sus clientes y/o proveedores, estará desatendiendo las señales que pueden llevar a su desaparición. Los ecosistemas siempre avisan antes de que las consecuencias de desatenderlos sean definitivas e irreversibles.
Si nuestros políticos desoyen las quejas del tejido social, o se empeñan en prescindir de aquellas partes que no les gustan, sufrirán las consecuencias en tasas de abstención o abandono de filas.
Los partidos políticos se afanan por mantener estructuras decimonónicas, de espaldas a la evolución social y tecnológica, prescindiendo de todo conocimiento que no pasa a través de sus enquilosados sistemas, como consecuencia sus ecosistemas se resienten, pierden biodiversidad, pierden flexibilidad y juventud y nosotros lloramos porque los jóvenes desprecian la democracia que tanta sangre costó lograr, quedándose en casa el día de las elecciones.

1 comentario:
¿podrías desarrollar todo esto?, es estupendo. Pero yo te conozco. Quiero decir que conozco tu manera de desarrollar ideas... vas tan de prisa!!
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